La nueva movilidad eléctrica a dos ruedas conquista la ciudad.

Hasta hace ya bien poco tiempo esto resultaba impensable, ahora a nadie le extraña que scooter, bicicletas y, de modo más reciente, los patinetes eléctricos van colonizando nuestras calles.

En la mayoría de ellas, apareciendo incluso como nuevas fuentes de negocio, el usuario se va acostumbrando a estas nuevas posibilidades, compatibles por otro lado con el uso del transporte público y muchas veces combinando su uso con él.

Las aplicaciones van abriéndose camino en nuestros móviles y son muchos los usuarios de estos servicios, empezando, como es lógico, por los más jóvenes, siempre más abierto a las nuevas y más flexibles alternativas.

Ya resulta normal ver a ejecutivos en patinete, a repartidores en bicis eléctricas y que muchos usuarios dejen su vehículo en la periferia para optar por estos nuevos medios de transporte.

En los casos de patinetes y bicis eléctricas falta todavía una regulación que se de a conocer por los usuarios, muchos de ellos un tanto inconscientes, que tienden a saltarse unas siempre necesarias normas para convivir con el resto de vehículos y ciudadanos. Si esto no ocurre, la administración puede tomar cartas en el asunto y tomar medidas drásticas que perjudicarán a todos.

El consumo de nuestra energía preferida los convierten por otra parte en alternativas que además de ofrecer flexibilidad dan unos costes de desplazamientos bastante reducidos y rentables para las empresas explotadoras.

Los tiempos están cambiando y si hacemos las cosas bien, usuarios, empresas y administraciones, los nuevos mapas de la movilidad urbana irán cambiando a mejor, demostrando una vez más que el futuro es eléctrico.

By | 2019-05-30T13:10:05+00:00 mayo 30th, 2019|Noticias Enegía|0 Comments

About the Author: