Los electrodomésticos y la eficiencia energética (II): Asignatura pendiente.

Sin duda existen grandes contradicciones en este asunto. Mientras unos evolucionan en gran medida, como pueden ser televisores y neveras, que son grandes consumidores de energía. Incluso en el caso de las TV casi podemos hablar de una auténtica revolución tecnológica, donde la disminución de su consumo es inversamente proporcional a unas calidades impensables hace unos años.

Por otro lado tenemos las campanas extractoras de humos. Es posible que haya modificado y no mucho su aspecto en los últimos años, sin embargo siguen siendo tan ruidosas como cuando éramos pequeños, siendo su eficacia aproximadamente la misma que por aquélla época, es decir muy escasa. Parecen más bien diseñadas para meter ruido.

Pulsar el botón o interruptor de una de ellas equivale a hablar a gritos con el resto de la familia, mientras tanto el humo y el olor a comida se extiende implacable por toda la casa. Es decir, consumen energía para que al final, si queremos volver a la normalidad recurramos a la técnica de nuestros abuelos, es decir, abrir la ventana, con la consiguiente pérdida de calor/energía.

Si bien desconocemos los desafíos tecnológicos a los que se enfrentan los fabricantes, tenemos muy claro que otros sectores dedicados a los electrodomésticos, con problemáticas más complejas evolucionan de un modo imparable.

Resulta difícil de comprender que en este sector la industria esté tan apática. Si el sistema actual de aspiración no es viable ¿porqué no se buscan nuevos caminos? Estamos ya en el siglo XXI.

¿Llegaremos a ver algún día sistemas más eficientes?

By | 2017-01-31T18:23:57+00:00 enero 31st, 2017|Noticias Enegía|0 Comments

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