Luchando contra la obsolescencia programada.

Son muchos los que han oído hablar de ella, pero todos han padecido sus consecuencias. De uno u otro modo existe. Se especulan causas de todo tipo, desde programaciones vía software, hasta piezas de duración limitada, pero el caso es que sucede.

La obsolescencia programada debería estar penada por la ley, pero ya lo sabemos, a los políticos se les ilumina la casa cuando hablan de cuidados y respeto del medio ambiente, unos y otro se ponen la margarita en la boca y les parece que eso es suficiente, para salir en la foto lo es, pero no nos engaña, y deben legislar al respecto. A nadie le haría ninguna que su casa se desintegrase con mucha mayor rapidez de la prevista, o que su cubo de fregar hubiera que tirarlo a la basura tras un periodo de uso, por poner dos ejemplos extremos.

Una de las causa más frecuentes de tirar y deshacerse de muchos aparatos es sin duda la caducidad de la batería. Son muchos los móviles, que son desechados por los usuarios cuando un simple cambio de batería solucionaría el problema. Por 40, 50 o 60 euros el móvil puede funcionar de nuevo.

Los más hábiles pueden incluso adquirir los útiles para abrir tan sofisticados aparatos y ahorrarse un dinero. En el caso de pequeños electrodomésticos, como los cortadores de pelo y recortados de barbas siempre mueren por ese punto, aunque muchos modelos parecen blindados y son casi imposibles de desmontar, sin embargo, cuando uno busca cómo reparar algo, en internet aparecen cosas de lo más sorprendente.

En el caso de la fotografía, hemos desmontado un altavoz Bluetooth de una reconocida marca y, después de una concienzuda y en ocasiones errónea inspección, hemos conseguido acceder a la batería de litio, que es la que suele provocar fallos en este tipo de aparato, dependiendo del uso pueden durar entre uno y tres años. Al observar el abultamiento de la batería hemos podido comprobar de dónde viene el fallo. Una búsqueda por internet de la referencia de la batería nos ha proporcionado la información necesaria, la batería cuesta entre 14,5 $ y 28 €, con lo que merece la pena reparar un aparato de 150-175 € de precio.

Si uno no es lo suficientemente manitas para hacer este tipo de operaciones siempre se puede recurrir a especialistas o amigos que lo sean. Merece la pena, además de ahorrarnos dinero generaremos muchos menos residuos con la consiguiente ayuda a contaminar menos y que el medio ambiente salga ganando.

By | 2020-01-03T14:43:07+00:00 enero 3rd, 2020|Sin categoría|0 Comments

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