Puertas y ventanas: La energía se escapa.

Con la llegada del verdadero invierno, el de viento, lluvia y frío, en nuestros hogares y locales el consumo de energía se dispara. Las calefacciones trabajan con más entusiasmo que nunca y eso nos pasa factura.

Sin embargo por nuestras puertas y ventanas se escapa una buena parte de calor. En muchas solo con tocarlas ya notamos el frío, pero para llegar a esa temperatura, superior a la que tenemos fuera, han necesitado bastante calor. Prueba de ello en muchos caso serán las numerosas gotas debidas a la condensación. La diferencia de temperatura entre el interior y exterior provocará el conocido efecto. Física pura.

En muchos lugares creemos tener un buen cerramiento, pero el tiempo es implacable y, como toda tecnología, esto también ha evolucionado. Lo que era una buena ventana hace 20 años hoy está obsoleta. La ventanas de corredera, tan populares en aquéllos años, a parte de ser “media ventana” han demostrado ser una medida equivocada.

La mayoría de las construcciones superan, como hemos dicho los 20 años. Quizá haya llegado el momento de actualizarnos como hacemos con el ordenador o la televisión. El primer freno es el coste, que es desde luego algo, pero hagamos números. Los especialistas del sector incluso se brindan ha hacerlo por nosotros. En menos de diez años habremos amortizado nuestra inversión y, además, estaremos mucho más calientes en invierno y frescos en verano.

En cuanto a materiales, en teoría la madera tiene buenos argumentos por su características, pero tiene el inconveniente del mantenimiento, que en climas extremos, como puede ser el del centro de la península, es bastante complicado.

El aluminio, con las múltiples posibilidades de los nuevos lacados, también ha mejorado, pero es la evolución del PVC la que está llamada a imponerse. Hace años, en Europa ya estaba conquistando el mercado, pero en las zonas más meridionales, como es nuestro país, los rayos ultravioleta lo atacaban en demasía, pero, al ser un material compuesto, las nuevas formulaciones específicas han acabado con este problema.

Por otro lado las infinitas posibilidades de hacer cámaras de aire y la nula conductividad del calor, lo hacen ganador incluso frente a las molduras de aluminio con puente térmico, otra solución de lo más viable.

Lo mismo que estamos hablando de las ventanas es aplicable a las puertas, un lugar por el que también escapan las calorías de nuestro hogar y nuestro dinero.

Desde luego estamos ante una inversión que merece la pena, los números cuadran siempre y cuando estemos hablando de nuestra vivienda o local habitual. Todo sea por la eficiencia energética.

Fuente: www.abaco44.es

By | 2017-06-13T18:07:49+00:00 enero 18th, 2016|Noticias Enegía|0 Comments

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