Renovables, medio ambiente y dinero. Aquí nos la jugamos todos.

A primera vista parece una ecuación complicada y sin duda lo es. A todo el mundo se le llena la boca de buenas intenciones cuando se habla de medio ambiente, pero cuando llega la hora de hacer cuentas y mirarse el bolsillo las cosas se ven de modo diferente. No solo a nivel político y administrativo, sino en el ámbito doméstico, donde acérrimos “defensores del planeta” ya no solo son tanto cuando les toca el bolsillo.

Sin embargo, la realidad y los hechos son implacables. Estamos obligados a entendernos. Con los actuales planteamientos y la explosión demógráfica, nuestro planeta está diciendo basta. Con el actual ritmo los expertos afirman sin dudas que para el 2030 ya tendremos gravísimos problemas medioambientales. Estos van avanzando a pasos agigantados, los cambios, al actual ritmo, se muestran insuficientes. Pequeños y decisivos detalles que observamos día tras día nos lo confirman. 

Nuestra playa habitual retrocede con las mareas año tras año, además cada vez llegan a ella más materiales de origen humano de graves consecuencias para la fauna y la flora de los mares.

Urge por tanto un compromiso de TODOS los implicados. Que tenemos la obligación de comprometer nuestros medios y nuestro dinero para ello. Por ejemplo , está claro que el futuro de la movilidad es eléctrico, pero hoy por hoy los vehículos de este tipo e incluso los híbridos, tiene un coste muy alto respecto a otras alternativas. Los fabricantes deben sacrificar parte de sus beneficios si quieren que el consumidor se implique y también invierta más en este tipo de vehículos. Las administraciones públicas también debe hacer un esfuerzo mayor en forma de beneficios e incluso limitar los impuestos sobre ellos.

Con estas medidas ganaremos todos a medio/largo plazo. Los fabricantes al vender más aumentarán lo que dejaron de ganar por otro lado, los ciudadanos no solo tendrán mejor calidad de vida en sus ciudades y pueblos, sino que tendrán menos gastos y aprenderán a otro tipo de opciones de transporte más eficaces y rentables. La administración publica, rebajando los impuestos en este terreno aumentarán la demanda, con lo que al final la recaudación será superior. 

Está claro pues que aquí nos la jugamos todos y, si lo hacemos bien, ganamos todos.

By | 2019-05-13T12:36:07+00:00 mayo 13th, 2019|Noticias Enegía|0 Comments

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