Terminando la casa por el tejado.

En la búsqueda de mejores formas de generar energía limpia y sostenible, los científicos desarrollan nuevos materiales capaces de captar la energía solar y transformarla en electricidad. Esto no es nuevo y nuestros campos hace años que se ven sembrados de auténticos “huertos solares”, grandes paneles fotovoltaicos capaces de generar energía a partir de los rayos del sol.

Un paso más ha sido convertir esos elementos de grandes dimensiones en pequeños captores que se adapten a un uso más “domestico”. Aparecen así las tejas fotovoltaica que cubren nuestros tejados. Desde pequeñas placas que se integran en las tejas originales, hasta tejas fabricadas en vidrio templado de alta resistencia que permiten que los rayos penetren hasta una lámina que absorbe la energía del sol. Losetas planas (shingles), tejas mixtas de cerámica, planchas de pizarra o piedra natural…ofrecen inmensas posibilidades a la llamada Bio arquitectura. Se integran discretamente en el paisaje rural mimetizándose con texturas y colores propios de los tejados originales o permiten la creación de futuristas cubiertas que tienen una doble función, estética y práctica. Nuevos materiales que no sólo nos reguardan de las inclemencias del tiempo, sino que hacen realidad el deseo de generar nuestra propia energía, ya sea total o parcialmente, a partir de fuentes naturales.

En el apartado económico, es una inversión que debemos contemplar a medio y largo plazo, dependiendo del sistema (obra nueva o reforma de un tejado convencional ya existente) y la calidad del material seleccionado.

Esta tecnología ha llegado para quedarse y cambiará nuestra forma de concebir la generación de electricidad de manera autónoma y limpia. 

En otra ocasión analizaremos ventajas e inconvenientes de esta tecnología, aunque todo depende del color del cristal con el que se mire.

By | 2020-02-03T22:00:34+00:00 febrero 3rd, 2020|Faq, Noticias Enegía, Sin categoría|0 Comments

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