Un sol sobre ruedas (El coche solar)

No se trata de ciencia ficción, los coches solares ya son una realidad. Ya son muchas las marcas que presentan cada año sus proyectos en los diferentes salones del automóvil.

Son muchos los que ven en esta tecnología una forma de minimizar los efectos sobre el cambio climático que tienen las emisiones de gases contaminantes procedentes de los motores de combustibles fósiles. Conscientes de ello, fabricantes de todo el mundo se han puesto manos a la obra en el desarrollo de nuevas tecnologías de la movilidad. Sin duda, el coche eléctrico está en el punto de mira de todos, fabricantes y consumidores, pero existen varios frenos para una comercialización a gran escala de este tipo de vehículos. El primero, la inercia propia de un mercado y unos usuarios acostumbrados a la inmediatez a la hora de repostar un vehículo a motor de explosión. La vida útil de las baterías y el, por lo general, elevado precio de estos vehículos pese a las subvenciones de la industria. Pero poco a poco, el marcado va buscando soluciones, sobretodo a medida que las restricciones de circulación en las grandes ciudades se hacen más evidentes. 

Pese a que la industria se va adaptando poco a poco a los cambios que se avecinan, la electrificación del automóvil no es la única solución que se vislumbra en el horizonte. Toyota apuesta por un motor de baterías con combustible de hidrógeno o coches con placas solares. 

Aunque los coches 100% solares no alcanzan el rendimiento que demanda el mercado, la combinación de baterías eléctricas y placas solares puede ser la solución al tiempo de recarga de los coches eléctricos, una especie de híbridos solares. Este sistema permite que los coches reciban alimentación mediante células fotovoltaicas que transforman la energía del sol en electricidad que alimenta la batería o el motor.

El sistema es totalmente ecológico, ya que utiliza una fuente de energía renovable. Sin embargo, aún quedan aspectos a resolver como autonomía, horas de luz solar según el lugar donde se utilice o su funcionamiento nocturno.

Nissan Leaf o Toyota Prius, ya incluyen paneles solares que dan energía a diferentes partes del vehículo como equipo de sonido o climatización, aliviando así el consumo de energía procedente de las baterías. La evolución de este modelo vendrá de la mano de una mayor superficie de captación con paneles que “forran” literalmente el vehículo y consiguen una generación de energía de 860 watios, cinco veces más eficiente que el modelo actual que sólo se comercializaba en Japón. Su autonomía permite recorridos de entre 44 y 56 km. diarios sin necesidad de conectar el coche a ninguna fuente de energía externa, suficiente para el desplazamiento medio en una ciudad.

La empresa Ligthyear tiene prevista en 2021 la entrega de un modelo capaz de alcanzar una autonomía de 725 km., aunque su precio rondará los 150.000€, un lujo reservado a bolsillos muy exclusivos.

Otra empresa en la carrera del coche solar es Sono Sion, que trabaja en un modelo híbrido que combina placas solares con motor eléctrico y batería de iones de litio.

Es cuestión de tiempo que se perfeccione la tecnología y por tanto se abaraten los costes de fabricación de estos vehículos. En un futuro no muy lejano, la tecnología solar puede llevarnos muy lejos.

By | 2020-07-22T13:28:50+00:00 julio 22nd, 2020|Noticias Enegía, Sin categoría|0 Comments

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